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El alzhéimer informativo

En el mundo interconectado en el que vivimos, repleto de estímulos constantes e información nueva a diario; la sobrecarga cognitiva ha causado una disminución drástica de nuestra capacidad de atención y, por tanto, del tiempo que dedicamos a una noticia antes de pasar al siguiente tema más novedoso

El paso del 2025 ha puesto diversos temas sobre la mesa, habiendo destacado por ser un año lleno de tensiones, conflictos y cambios en la geopolítica actual. No obstante, gran parte de las noticias que ocuparon los titulares a lo largo de los meses solo se les dio importancia durante cortos periodos de tiempo, no debido a que esos problemas hayan sido solucionados, sino por una simple cuestión de pérdida de interés.

En la actualidad, la información ha empezado a funcionar como modas pasajeras sin una intención real de entender el mundo; así, en cuanto una nueva noticia llega a los telediarios, la sociedad decide ignorar lo anterior para centrarse en lo más novedoso. De este modo, las noticias sobre los temas pasados de moda se van acumulando en el fondo de un armario, acabando en el olvido como algo del pasado que ha dejado de ser importante. 

Sin embargo, este problema no consiste solo en la corta duración de la atención mediática, sino que también está relacionado con qué cuestiones se deciden convertir en noticia y cuáles no. Esto provoca que grandes injusticias y graves crisis humanitarias sean completamente invisibles para la población, debido a una falta de exposición en los medios. No obstante, las causas y las consecuencias de este suceso son un asunto muy complicado que merecería un artículo en detalle solo para ellas, por lo que me voy a centrar con más profundidad en el anterior asunto mencionado.

De esta manera, cada mes trae un nuevo tema de discusión, el cual se convierte en el centro del foco mediático durante unas pocas semanas, pasando al siguiente cuando se considera que la gente ya se ha cansado de escuchar todo el rato sobre la misma miseria, aún a pesar de que las personas afectadas sigan viviendo las consecuencias en su día a día.

Por consiguiente, voy a hacer una resumida recapitulación de algunas de las noticias más importantes de cada mes, cuyas consecuencias siguen estando presentes, aunque ya no ocupen las portadas de los periódicos.

A comienzos de 2025, Israel y Hamás firmaron un supuesto acuerdo de alto al fuego, el cual prometía la liberación de rehenes, la entrada de camiones de ayuda humanitaria y el fin de los ataques en la franja. A pesar de que por unos instantes realmente parecía que este sangriento conflicto podía llegar a terminar, la realidad es que en 2026 la franja de Gaza o, mejor dicho, lo poco que queda de ella, sigue siendo destruida. A día de hoy, han sido asesinados alrededor de 70.000 palestinos, frente a unos 500 muertos entre los soldados israelíes.

La destrucción causada por Israel en Gaza es descomunal y se tardarán años en reconstruir lo perdido. Fuente: BBC News Mundo.
La destrucción causada por Israel en Gaza es descomunal y se tardarán años en reconstruir lo perdido. Fuente: BBC News Mundo.

A finales de febrero tuvo lugar la famosa reunión entre Trump y Zelensky, la cual, a pesar de que parecía haberse planteado para conseguir pactar el final de la guerra entre Ucrania y Rusia, tuvo unos resultados claramente insatisfactorios, que dejaron a Ucrania en una situación ciertamente comprometida, al hacerse presente el claro distanciamiento entre EEUU y Europa. 

Por más que sigamos acordándonos de este conflicto por su proximidad, realmente su gravedad se ha dejado de tener en cuenta. Pese a que su intensidad sigue creciendo, en los ocho primeros meses de 2025 el número de víctimas aumentó un 40 % con respecto a 2024 y el total de fallecidos y heridos ya alcanza el millón de personas.

El 28 de marzo un terremoto de magnitud 7.7 sacudió Myanmar, seguido por una réplica de magnitud 6.4. En total, se han contabilizado más de 3.500 muertos y miles de heridos. La catástrofe ha empeorado todavía más las condiciones de vida de la zona, la cual se encuentra afectada por un conflicto armado. Aunque a esto último nunca se le ha prestado gran atención en los medios, la guerra civil de Myanmar lleva en activo desde 2021, habiendo causado 50.000 muertes y el desplazamiento de más de 3 millones de personas. Además de provocar una gran crisis humanitaria en el país que ha desencadenado en grandes hambrunas.

En definitiva, si la situación antes del seismo ya era crítica, en la actualidad la calidad de vida de sus habitantes ha descendido hasta condiciones infrahumanas. Esto se debe, en parte, a la lentitud de la reconstrucción por el trato desfavorecido del ejército de Myanmar a las zonas donde hay grupos de resistencia activos.

A mediados de abril, EEUU bombardeó puertos en Yemen que estaban bajo el control de los hutíes, quienes cuentan con el apoyo de Irán en la guerra civil de Yemen; mientras que las fuerzas Pro-Hadi son apoyadas por Arabia Saudí. Estos ataques causaron la muerte de 74 civiles y más de 170 heridos y, como era de esperar, no ayudaron a adelantar el proceso de paz en el país. Este conflicto, muchas veces olvidado, se ha convertido en una de las mayores crisis humanitarias del planeta, contando ya con más de 375.000 muertes y habiendo provocado que más de dos tercios de la población yemení estén viviendo por debajo del umbral de pobreza.

A principios de mayo el conflicto entre India y Pakistán volvió a reactivarse a partir de una nueva crisis diplomática, aunque cabe aclarar que la tensión entre estos dos Estados ha estado vigente desde 1947. Aún a pesar de que este enfrentamiento terminó en un alto el fuego, el problema que lleva enfrentando a estas dos naciones durante décadas sigue sin estar resuelto, lo que podría dar lugar a nuevos ataques en cualquier momento. Además de la complicada situación de inestabilidad en la que viven los habitantes de Cachemira, principal zona afectada; no podemos olvidar que las dos potencias involucradas cuentan con armas nucleares que podrían conllevar consecuencias atroces en una futura escalada de las hostilidades. 

Una casa dañada por la artillería pakistaní en Srinagar, en la parte de Cachemira controlada por India. Fuente: The New York Times.
Una casa dañada por la artillería pakistaní en Srinagar, en la parte de Cachemira controlada por India. Fuente: The New York Times.

A finales de junio, Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares en Irán con el objetivo, de tanto intentar impedir que Irán siga su plan de desarrollar armamento nuclear, como apoyar a Israel en el conflicto entre Israel e Irán. Este enfrentamiento proviene de la lucha entre estas dos naciones por conseguir la hegemonía regional bajo su poder.

En general, la coyuntura del enfrentamiento sigue empeorando con un aumento de la tensión e inseguridad a partir de una nueva ola de protestas en Irán fruto del malestar social y económico.

El 24 de julio comenzaron nuevos ataques entre Tailandia y Camboya como consecuencia de tensiones fronterizas que llevan siglos presentes. A pesar de que el alto el fuego no tardó en llegar, en diciembre tuvieron lugar una serie de enfrentamientos que, aún menos comentados, causaron un centenar de muertos y 700.000 desplazados. Todo esto da pie a pensar que todavía tiene que pasar mucho tiempo para que los enfrentamientos entre estos dos países terminen de una vez por todas.

En agosto España se vio arrasada por las llamas, dando lugar a más de 400.000 hectáreas quemadas, miles de evacuados, viviendas e infraestructuras destruidas, pérdida de cosechas y la interrupción de servicios básicos en las zonas afectadas. No obstante, aunque el fuego ya se haya extinguido, los municipios afectados todavía no se han recuperado y la reconstrucción sigue en proceso.

El conflicto en Sudán ha estado en activo desde el 15 de abril de 2023 y, a pesar de que su presencia en los medios siempre ha sido escasa, aún siendo denominado por la ONU como la mayor crisis humanitaria y de desplazamiento del mundo; en septiembre consiguió mayor atención mediática, fruto de un incremento de la violencia. Las organizaciones humanitarias calculan que unos 14 millones de personas siguen desplazadas mientras que el número estimado de muertos oscila entre las 40.000 y 250.000 personas y 20 millones necesitan ayuda humanitaria urgente. En definitiva, una de las mayores atrocidades de la actualidad que no parece que vaya a terminar dentro de poco.

En octubre, el aniversario de la catástrofe de la Dana fue uno de los temas centrales a nivel mediático en España. Sin embargo, el proceso de reconstrucción todavía tiene muchas lacras por arreglar. De este modo, múltiples organizaciones han demandado la urgencia de construir infraestructuras hidráulicas capaces de evitar futuras inundaciones. Respecto a esto, los retrasos en las obras del Barranco del Poyo provocan terror entre los habitantes de Torrent por si una catástrofe similar pueda volver a suceder.

Manifestación en recuerdo de las víctimas de la Dana en el primer aniversario. Fuente: Las Provincias.
Manifestación en recuerdo de las víctimas de la Dana en el primer aniversario. Fuente: Las Provincias.

A lo largo de todo el año, la coyuntura política actual en España ha generado grandes titulares. No obstante, con el aniversario de la muerte de Franco en noviembre, la crisis política recibió especial atención. En definitiva, los casos de corrupción en los distintos partidos políticos van a seguir dando mucho de que hablar, puesto que la mayoría de ellos tiene procesos judiciales en activo. Por otro lado, los escándalos que surgen casi todas las semanas parecen ser olvidados en cuanto uno nuevo aparece, siguiendo ese ritmo frenético de ataques, que los políticos españoles llevan con la intención de reducir el foco mediático de sus problemas internos y su hipocresía.

Por último, el mes de diciembre ha estado marcado por los bombardeos de EEUU a lanchas de narcotráfico venezolanas, lo que ha desembocado en un ataque directo en suelo venezolano que ha terminado con la detención de Maduro. Las opiniones se han polarizado rápidamente al respecto; por una parte, Maduro ha sido un dictador causante de la mayoría de los problemas de Venezuela; por otro lado, las intenciones de Trump son claras, aumentar su poder en Latinoamérica y controlar el petróleo y los recursos de Venezuela. De este modo, solo el tiempo mostrará cómo será el futuro del pueblo venezolano.

A fin de cuentas, es entendible que las personas no quieran estar escuchando las 24 horas del día todos los males que pasan en el mundo. No obstante, en mi opinión, se puede conseguir un término medio sin necesidad de ignorar todos los problemas que tienen lugar en el mundo ni de desanimarse constantemente por ellos.

En conclusión, la forma en la que se está tratando la información es cada vez más similar a la del entretenimiento, mostrando en multitud de ocasiones una falta de preocupación verdadera por lo que sucede a nuestro alrededor.

A la vez, esto se ve fomentado por el fenómeno de las tertulias, las cuales están plagadas de falsos expertos, cuya única estrategia para parecer verosímiles es gritar más alto que el resto de sus compañeros. De esta manera, se está desarrollando una cultura de la polémica, donde no se busca crear un debate crítico para el ciudadano, sino tertulias basadas en el morbo, las faltas de respeto y la provocación; con la intención de conseguir más audiencia y mayores beneficios, gestionando así la información como si de un negocio se tratase.

En síntesis, todo esto fortalece que solo escuchemos lo que nos interesa y confirma nuestras opiniones previas, sin que tengamos en cuenta una perspectiva global y, mucho menos, la situación real de los hechos.

Infoxicación: evitar la saturación informativa para vivir más tranquilo. Fuente: Periodismo enPositivo.
Infoxicación: evitar la saturación informativa para vivir más tranquilo. Fuente: Periodismo enPositivo.

 

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