Antes que viral: la obsesión por ser “nicho” en la era de Instagram y TikTok
- Mª Lucía Sáez Molina

- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
Millones compiten por ser únicos siguiendo el mismo algoritmo, mientras las “microtendencias” convierten el consumo cultural en una carrera por llegar primero y sentirse diferente antes de que todo se vuelva mainstream
“Yo lo escuchaba antes de que se hiciera viral”. La frase que más se repite en conversaciones, comentarios y vídeos cada vez que un artista que era poco conocido se hace sonar. La música no es en lo único donde ocurre este fenómeno de sentirse “nicho”, de colgarse una medalla invisible por haber llegado antes de que fuera tendencia. En la era de Instagram y TikTok, no solo basta con consumir, hay que hacerlo antes que los demás. Lo irónico de todo esto, es que millones de personas compiten por ser únicas siguiendo exactamente el mismo algoritmo.
Todo comienza con la creación de modas en las redes sociales y cómo estas crean la necesidad de seguirlas. Los algoritmos de estas aplicaciones están diseñados para mostrar al consumidor aquello que él consume o cree que puede consumir. Por tanto es muy sencillo que nos salga contenido nuevo que nos pueda interesar en nuestro “feed”. La cuestión surge cuando este algoritmo amplifica de forma masiva lo que causa mucha interacción con los usuarios y se hace viral. En la mayoría de los casos esto genera “microtendencias” que duran más bien poco, que vienen ligadas con la idea de velocidad como valor de consumo.

Vivimos en una sociedad donde la estética es identidad, estamos completamente influenciados por nuestro entorno, por encajar en él y por pertenecer a este grupo. Es por esto por lo que cada vez más queremos ser novedosos, buscar aquello que no se lleva, queremos ser diferentes en este mundo globalizado donde todos somos iguales. Ser alternativo está bien, hasta que uno se cree más interesante por serlo, pasa de ser una preferencia a ser una declaración moral. La creencia de superioridad por consumir contenido que todavía no es muy conocido cada vez está más arraigada entre los consumidores de estas redes, generalmente los jóvenes.
La idea de consumir contenido “nicho” o underground gusta hasta que pasa a ser mainstream, pierde ese valor que seguramente era dado porque no era tendencia, no por la tendencia en sí. Quizás el verdadero problema no es que algo deje de ser under, sino que deja de servir como marcador de superioridad. Lo novedoso al final es no serlo y esto causa la necesidad de siempre estar un paso por delante para poder decir: “yo lo escuchaba antes de que fuera viral”, que es lo que realmente parece que importa.




Comentarios