Bad Bunny ganó el Grammy... y la batalla cultural
- Uxía Blanco
- hace 18 minutos
- 4 Min. de lectura
Por primera vez en la historia de los Grammy, un álbum íntegramente en español, DeBÍ TiRAR MáS FOToS, se llevó el máximo galardón: Álbum del Año (AOTY). ¿Por qué es tan importante?
El español como lengua de cultura
Históricamente, la Academia utilizaba los Grammy como un premio en donde los trabajos más “exóticos” solamente podían competir en categorías inferiores. Pero en esta edición, la número sesenta y ocho, Benito Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny, hizo historia al ser el primer artista en ganar con un álbum íntegramente en español. No había habido precedentes, en ningún otro idioma.
A través de ritmos caribeños, Bad Bunny desdibujó la frontera que durante décadas dictó que lo “global” debía cantarse en inglés. El español dejó de ser un nicho comercial para consolidarse como una lengua con autoridad cultural en la industria musical internacional.
Eligió el español en el discurso de aceptación del premio a Álbum del Año, pero no como un gesto romántico ni identitario, sino como un acto de autoridad. Al negarse a traducir su esencia, obliga al público angloparlante -mayoritario en esta gala- a buscar el subtítulo, invirtiendo así una relación de poder históricamente desigual. El español deja de ocupar el lugar de “lo exótico” o “lo local” para afirmarse como una lengua de prestigio global. Es él quien, ahora, define las reglas del juego.
Sin embargo, en los dos premios posteriores que también recibió y de menor relevancia, optó por el inglés, una elección que tampoco fue casual. Utilizó el español para ejercer el poder simbólico y el inglés para la confrontación política directa al criticar al ICE.
“Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: ICE fuera. No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas. Somos humanos y somos estadounidenses”.
Capital simbólico
El capital simbólico es aquel que solo existe si los demás lo reconocen; en términos sencillos, es el prestigio o la fama. Bad Bunny ha utilizado ese capital para lanzar dardos contra el sistema migratorio estadounidense y para cargar duramente contra el ICE. Este posicionamiento no irrumpe de forma oportunista —como sí ocurre en otros artistas—, sino que prolonga una línea política ya presente en DeBÍ TiRAR MáS FOToS, el álbum por el que fue premiado.
En el tema NUEVAYoL, por ejemplo, aborda explícitamente la cuestión migratoria al parodiar la voz de Donald Trump para pedir perdón a los inmigrantes y denunciar la violencia simbólica del discurso institucional.
Cometí un error. Quiero pedir perdón a los inmigrantes en América... quiero decir, en Estados Unidos. Sé que América es un continente entero... Quiero decir que este país no es nada sin los inmigrantes; no es nada sin los mexicanos, los dominicanos, los puertorriqueños, los colombianos, los venezolanos…
Puerto Rico en el centro
En el discurso también ha mencionado a Puerto Rico, lugar de origen del cantante, y que tiene un estatus colonial con EEUU. Sin embargo, ha dejado de ser la postal exótica y paradisíaca diseñada para el consumo turístico de los estadounidenses, para ser el sujeto político que se resiste a ser colonizado.
La música es política, y en el caso de Bad Bunny lo es aún más. En DeBÍ TiRAR MáS FOToS aborda de forma explícita conflictos vinculados al territorio y al poder. En una de sus canciones, LO QUE LE PASÓ A HAWAii, denuncia el desplazamiento de la población boricua: un proceso de gentrificación agresiva que remite directamente a lo ocurrido en Hawái y que recuerda también a la propuesta de Trump de comprar Groenlandia a golpe de talonario. La canción convierte esa denuncia en un alegato contra un modelo que concibe la tierra como mercancía y no como hogar.
No quería irse pa' Orlando, pero el corrupto lo echó […] / Quieren quitarme el río y también la playa / Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya […] / Qué no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái
No ha ocultado su orgullo de ser puertorriqueño y ha aprovechado el escenario para expresarlo: “gracias, mami, por parirme en Puerto Rico”. Al afirmar ante millones de oyentes que “se vale soñar”, no apelaba al llamado “sueño americano”, sino al derecho a soñar desde la periferia, sin renunciar a la lengua materna -en este caso el español- ni a la tierra.
Es la prueba de que, aunque el territorio siga siendo una colonia en los papeles, la cultura es —y seguirá siendo— una nación independiente.
El triunfo histórico de DeBÍ TiRAR MáS FOToS en la categoría de Álbum del Año no se explica por sus habilidades vocales. Más allá de si Bad Bunny "canta bien o mal", la verdadera fuerza del disco reside en su capacidad para conectar con una herida colectiva y un presente compartido: una crítica necesaria sobre la gentrificación como en el tema LO QUE LE PASÓ A HAWAii; la mezcla de las tradiciones locales con las de los inmigrantes como en CAFé CON RON; el orgullo nacional como en LA MuDANZA o la morriña al echar de menos tu tierra y la familia como en NUEVAYoL
Bad Bunny nos ha recordado que la cultura es el campo de batalla más importante del siglo XXI. Benito no solo ganó un premio, movió el eje del mundo un poco más hacia el sur, demostrando que la verdadera soberanía no se firma en los Tratados, sino que se canta en español y se siente desde el corazón del Caribe.
